
Barcelona: Crónica del Spray
Dossier Exclusivo de la Escena de Barcelona | 1984 – 2026
Esta es la historia de una ciudad que se escribió a sí misma en los márgenes. Desde el «Peter Punk» de las plantillas ochenteras hasta los paneles de metro que recorren el subsuelo, reivindicamos la genealogía del grafiti barcelonés.
1.0 La Génesis: Plantillas y Ateneos (1984)
Antes de que el Hip Hop llegara a las pantallas, la resistencia visual de Barcelona nacía en los Ateneos Libertarios y el espíritu Punk de barrios como Gràcia y Vallcarca. La técnica era el estarcido; la meta, la repetición.
2.0 La Revolución del Wild Style y el Metro
La llegada de Style Wars y los libros sagrados (Subway Art) transformó el mensaje en identidad. Los escritores de Barcelona comenzaron a conquistar las vías y los solares abandonados, creando un lenguaje de flechas, relieves y colores nunca antes visto.
3.0 Geografía Sagrada de la Ciudad Condal
• La Olivetti (Poblenou)
El templo del grafiti preolímpico. Un lienzo industrial donde nombres como Ure y Cad marcaron el estándar del muralismo barcelonés.
• El Muro de Sant Salvador (Gràcia)
Lugar de culto donde la pieza de Chechi (firmada como Checho) fue fotografiada para el libro Spray Can Art, poniendo a Barcelona en el mapa mundial.
• San Andrés y Sagrera
Epicentro de misiones nocturnas en cocheras y vías, terreno dominado por Fase, Sendys y la Old School barcelonesa.
4.0 El Área Metropolitana: Mataró y Cerdanyola
El grafiti no se detuvo en las fronteras de la ciudad; las líneas de tren conectaron a los escritores de toda la periferia barcelonesa.
5.0 Técnicas de Guerrilla
La historia técnica de Barcelona es una de supervivencia. Sin tiendas especializadas, el material se obtenía mediante «expropiaciones» de aerosoles Novelty en tiendas como Barna Arts o El Globo del Germán. El ingenio llevó a los escritores a fabricar Fat Caps extrayendo válvulas de botes de pegamento 3M, logrando trazos anchos imposibles para la época.
«La rabieta de la guerra de firmas duró poco. Nos dimos cuenta en el Arc de Triomf de que todos éramos lo mismo: chavales queriendo pintar su ciudad.»
6.0 Legado y Resistencia (2026)
Desde la apertura de Montana Shop en 2004 hasta los actuales muros legales de Wallspot, la escena ha mutado. Sin embargo, la esencia del grafiti de Barcelona sigue siendo la misma: la necesidad de ganar voz propia.
Nombres como Musa o Vino han llevado el nombre de Barcelona a cada rincón del planeta, demostrando que el spray es el lenguaje universal de la ciudad condal.

